sábado, 4 de febrero de 2017

La Dieta Equilibrada

“Alimentos distintos se metabolizan de distinta forma, se absorben de distinta forma, se convierten en grasa o energía de distinta forma y bajan y suben el riesgo de enfermedad de distinta forma”, dice Robert Lustig, pediatra endocrino. 

Centrarse en las calorías ignora toda esa complejidad.

Las elecciones que hacemos continuamente, condicionan nuestra vida para mejor o peor. Así te despiertas en la cama, abres los ojos, vuelves de un viaje llamado sueño, te vistes, y comienzas la rutina. 

¿Qué rutina? Estudiar, trabajar, comer, volver a estudiar o trabajar, cuidar los hijos, la casa, los abuelos, cuidar las mascotas, pagar facturas, ver la tele, jugar con la play, tomar un café, ir a tomar unas cervezas con los amigos, leer un libro, dar un paseo...

Hagas lo que hagas deberás parar para comer, tarde o temprano tu organismo exigirá tajantemente el suministro de energía que permite seguir con su funcionamiento, y ¿cuál es el funcionamiento del organimo? ¿cuál es su fin? para mí su función última es vivir, únicamente y sencillamente vivir.

Así que nos alimentamos para poder vivir, y para alimentarnos debemos trabajar para conseguir dinero, es por ello que estudiamos, para el día de mañana trabajar, trabajar por dinero, con este dinero comprar comida, comprar cosas. Hay quien tiene suerte y puede elegir, qué estudiar, en qué trabajar, aunque en cualquier caso debemos trabajar para cubrir nuestras necesidades, normalmente.

Llega un momento en la vida de cada persona que será diferente porque al fin y al cabo cada familia, cada persona tiene su idiosincracia. El caso es que hay un punto de inflexión donde derepente debes hacerte cargo de tí mismo, de tu regulación, debes elegir. Debes aprender a elegir pero ahora ya has sido influenciado, has sido alienado, esquilmado de tí mismo pues después de tanto años haciendo lo que otros dicen que es bueno, evitando lo que es malo, ¿quién sabe realmente qué es lo que nos beneficia? 

, ahora tienes el poder de cambiar los hábitos que te han dañado, los hábitos inculcados por ignorancia o por amor, sea como fuere, ahora puedes elegir, más vale tarde que nunca.

Pero la pregunta es en todo este tiempo en el que han decidido por tí, ¿has aprendido algo?

En el colegio en algún momento te enseñan la piramide nutricional, te enseñan los grupos de alimentos, y te dicen, qué es bueno para comer. Pero, ¿en qué se basan? Dicen que en principios científicos y tan sólo con esta frase, parece que ya ha conquistado toda la naturaleza de la verdad.

Y nace la llamada dieta equilibrada, y nacen las temidas calorías, me hace sonreir la ignorancia supina que nos gobierna, que nos enseña, que nos alienta. La famosa dieta equilibrada no sé qué grandes principios científicos lo sustentan, pero está lejos de ser equilibrada al menos desde el punto de vista del medio ambiente, de nuestra salud, pero sí es super rentable y equilibrada en un sistema consumista y capitalista. En eso no discuto su equilibrio.

No pensamos en que somos consumidores, consumidores reales de recursos naturales.

Así según el informe publicado por la FAO "La larga sombra del ganado" en el 2006 determinó que el 18% de los gases invernaderos a nivel mundial provienen de la industria ganadera. Después de más de 11 años todo sigue igual.

El consumo excesivo de carne, especialmente la procesada, la industrial, que contiene nitritos que son los necesarios para permitir la conservación de éstos, es perjudicial para la salud, así lo advirtió la OMS en el estudio que concluyó en 2015 hablando de la relación entre su consumo y el cáncer.

Todos sabemos que hay "grasas buenas" y "grasas malas", en cualquier caso hay infinitos estudios de los beneficios de no ingerir en exceso grasas saturas y grasas transgénicas ya que son altamente aterogénicas, es decir, forman facilmente placas de ateroma que producen una inflamación de los vasos sanguíneos pudiendo producir todo tipo de enfermedades cardiovasculares, sin olvidar que es la 1ª causa de muerte en los países industrializados. Estas "grasas malas" forman parte de los alimentos de origen animal.

Cada vez son más los niños con obesidad, los adultos con colesterol, diabetes, y otras enfermedades derivadas de una mal nutrición, en la mayoría de los casos por exceso más que por falta de alimentos, sin hablar de una patología tan extendida y peligrosa como es el estreñimiento.

Cuando pensamos que nuestras acciones, decisiones y rutina diaria poco tiene que ver no sólo con las consecuencias de nuestra salud sino que además influye en el beneficio de otros seres y del medio ambiente, cuando realmente miramos por nosotros mismos, las decisiones que tomamos son diferentes, no se basan en el placer hedonista, pues comer, alimentarse, sólo tiene una función, una importante e ineludible, alimentar nuestro organismo para que este pueda vivir.

LA COMIDA SÍ IMPORTA

SOMOS LO QUE COMEMOS